martes, 18 de marzo de 2008

Ni todas las mejores intenciones del mundo...

... Ni todas ellas juntas justifican que se haga daño a los demás.

Ni todos los "lo siento" sirven de nada, cuando se hiere a un ser querido, porque el mal que ya esta hecho nada podrá borrarlo o anularlo, ninguna oportunidad de cambiar el pasado te será concedida.

Ni todos los enfados del mundo, justifican las palabras que se pronuncian y que permanecerán en el recuerdo de quien las escucha para siempre. Seremos esclavos de nuestras palabras.

Eso es lo que debería haber aprendido en estos años, más lo olvido siempre que hago algo mal aunque con buena intención, siempre que me equivoco y trato de borrarlo con una disculpa o siempre que digo palabras que no siento simplemente porque estoy enfadada.

Mas tuve suerte y Dios fue conmigo Generoso, me fue concedida una memoria corta y una risa fácil, así, cada noche olvido cualquier agravio que haya podido sufrir durante el día y, al menos una vez al mes, pido que los demás olviden los agravios que les hice.


jueves, 6 de marzo de 2008

Cosas por las que merece la pena VIVIR:

Pues supongo que puede valer a modo de presentación si empiezo este blog contando cuales son las cosas que hacen que, para mí, vivir tenga sentido. Y después de mucho pensarlo realmente he encontrado que son muchas y muy variadas.

- Una puesta de sol o un amanecer, contemplar tan maravilloso e incomparable espectáculo, disfrutarlo en buena compañía o en el silencio de la soledad. Cualquier manera en que la Naturaleza nos descubre su grandeza, ya sea a través del inmenso mar, de la lejana Luna, de las aún más lejanas estrella, ya sea a través de ese Universo insondable o a través de la más nimia florecilla, cuando creemos que no puede mostrarnos nada más hermoso, siempre consigue sorprendernos.

- Una sonrisa sincera, no importa si es de una persona totalmente desconocida, su poder supera cualquier mal rollo que puedas tener y te devuelve inmediatamente la fe en el ser humano.

- Un abrazo, a ser posible de un ser querido. Un cálido y gran abrazo, lleno de afecto, de amor, de comprensión y de apoyo. Pocas cosas te hacen sentir tan bien.

- La risa, la carcajada espontánea, esa que descarga todas las tensiones, esa que todos hemos sentido alguna vez, cuando quieres parar y no puedes y parece que cuanto más lo piensas es más gracioso y que casi te deja sin respirar y con agujetas en la barriga.

- Una caricia, ya sea de afecto o llena de sensualidad. Esa que despierta los sentidos, que te pone "piel de gallina" y que te hace desear que ese instante dure para siempre.

- ¿Y, que me dicen de esa sencilla felicidad que te otorga una ducha de agua caliente o cuando fuera hace un frío pelón y llegas a casa y descubres un pequeño universo de calor y de paz o cuando visitas a tus padres y descubres que tu madre empleó sus horas en cocinar tu plato favorito o cuando te despiertas por la mañana y es sábado o domingo y puedes seguir durmiendo o "perreando" hasta la hora que quieras o... tantas cosas sencillas que te producen un indescriptible bienestar?