... Ni todas ellas juntas justifican que se haga daño a los demás.
Ni todos los "lo siento" sirven de nada, cuando se hiere a un ser querido, porque el mal que ya esta hecho nada podrá borrarlo o anularlo, ninguna oportunidad de cambiar el pasado te será concedida.
Ni todos los enfados del mundo, justifican las palabras que se pronuncian y que permanecerán en el recuerdo de quien las escucha para siempre. Seremos esclavos de nuestras palabras.
Eso es lo que debería haber aprendido en estos años, más lo olvido siempre que hago algo mal aunque con buena intención, siempre que me equivoco y trato de borrarlo con una disculpa o siempre que digo palabras que no siento simplemente porque estoy enfadada.
Mas tuve suerte y Dios fue conmigo Generoso, me fue concedida una memoria corta y una risa fácil, así, cada noche olvido cualquier agravio que haya podido sufrir durante el día y, al menos una vez al mes, pido que los demás olviden los agravios que les hice.
Ni todos los "lo siento" sirven de nada, cuando se hiere a un ser querido, porque el mal que ya esta hecho nada podrá borrarlo o anularlo, ninguna oportunidad de cambiar el pasado te será concedida.
Ni todos los enfados del mundo, justifican las palabras que se pronuncian y que permanecerán en el recuerdo de quien las escucha para siempre. Seremos esclavos de nuestras palabras.
Eso es lo que debería haber aprendido en estos años, más lo olvido siempre que hago algo mal aunque con buena intención, siempre que me equivoco y trato de borrarlo con una disculpa o siempre que digo palabras que no siento simplemente porque estoy enfadada.
Mas tuve suerte y Dios fue conmigo Generoso, me fue concedida una memoria corta y una risa fácil, así, cada noche olvido cualquier agravio que haya podido sufrir durante el día y, al menos una vez al mes, pido que los demás olviden los agravios que les hice.