jueves, 21 de agosto de 2008
El valor de una sonrisa.
lunes, 28 de julio de 2008
El buen consejo.
viernes, 13 de junio de 2008
Mirar al cielo...
- Que salga el sol.
- Que brillen las estrellas.
- Que la luna esté llena.
- Encontrar un Ovni.
- Ver los Anillos de Saturno.
- Ir donde quiera que vaya ese avión.
- Descubrir el rostro de mis seres queridos que ya se fueron y que, sin duda, me esperan alli.
Mirar al cielo y descubrir:
- Una estrella fugaz o una lluvia de estrellas.
- Una nube que parece un dragón.
- Una constelación.
- La mirada de alguien que está lejos y a quien pronto volverás a ver.
- El cielo azul, limpio (esto con matices), transparente (esto también), eterno y mágico
- O , simplemente, el lugar del que proceden los sueños.
domingo, 25 de mayo de 2008
ONE PIECE

martes, 13 de mayo de 2008
Lo que puedo soportar y lo que apenas sobrellevo.
Mi duende, en general, tiene buen carácter, más por cobardía o por vagancia, creo yo, que por cualquier otra cosa. Siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, así que, en general es capaz de tolerar casi cualquier cosa sin demasiadas dificultades, comprende bastante bien las debilidades humanas quizá porque no hay nadie más humano y procura no alzar a nadie en un altar, solo por lo injusto que resulta tener que bajarlo.
Mi duende vive tranquilo y feliz, en su particular salón con televisión en color y consola de videojuegos, rodeado de abrazos y risas y procura no meterse con nadie, incluso aunque a veces se da cuenta que intentan provocarle, admito que a veces resulta insoportable por su aparente indiferencia, que no es tal, sino barrera.
Solo una cosa altera a mi duende y son los gritos. Los gritos de discusiones y peleas, eso le pone nervioso e irremediablemente hace que se siente en el rincón más oscuro del salón donde no puedan alcanzarle. Se queda callado y asustado y nada consigue sacarle de su ostracismo y cuando por fin vuelve a sacar la cabeza .... tarda mucho en volver a ser el mismo duende, tranquilo y feliz, tanto, que a veces he temido que no volviera jamás. Afortunadamente, siempre me las he apañado, porque en el fondo me he acostumbrado a vivir con el y por lo fácil que resulta compartir tu interior con alguien que es de sobra conocido.
martes, 15 de abril de 2008
Lara del viento.
martes, 18 de marzo de 2008
Ni todas las mejores intenciones del mundo...
Ni todos los "lo siento" sirven de nada, cuando se hiere a un ser querido, porque el mal que ya esta hecho nada podrá borrarlo o anularlo, ninguna oportunidad de cambiar el pasado te será concedida.
Ni todos los enfados del mundo, justifican las palabras que se pronuncian y que permanecerán en el recuerdo de quien las escucha para siempre. Seremos esclavos de nuestras palabras.
Eso es lo que debería haber aprendido en estos años, más lo olvido siempre que hago algo mal aunque con buena intención, siempre que me equivoco y trato de borrarlo con una disculpa o siempre que digo palabras que no siento simplemente porque estoy enfadada.
Mas tuve suerte y Dios fue conmigo Generoso, me fue concedida una memoria corta y una risa fácil, así, cada noche olvido cualquier agravio que haya podido sufrir durante el día y, al menos una vez al mes, pido que los demás olviden los agravios que les hice.
jueves, 6 de marzo de 2008
Cosas por las que merece la pena VIVIR:
- Una puesta de sol o un amanecer, contemplar tan maravilloso e incomparable espectáculo, disfrutarlo en buena compañía o en el silencio de la soledad. Cualquier manera en que la Naturaleza nos descubre su grandeza, ya sea a través del inmenso mar, de la lejana Luna, de las aún más lejanas estrella, ya sea a través de ese Universo insondable o a través de la más nimia florecilla, cuando creemos que no puede mostrarnos nada más hermoso, siempre consigue sorprendernos.
- Una sonrisa sincera, no importa si es de una persona totalmente desconocida, su poder supera cualquier mal rollo que puedas tener y te devuelve inmediatamente la fe en el ser humano.
- Un abrazo, a ser posible de un ser querido. Un cálido y gran abrazo, lleno de afecto, de amor, de comprensión y de apoyo. Pocas cosas te hacen sentir tan bien.
- La risa, la carcajada espontánea, esa que descarga todas las tensiones, esa que todos hemos sentido alguna vez, cuando quieres parar y no puedes y parece que cuanto más lo piensas es más gracioso y que casi te deja sin respirar y con agujetas en la barriga.
- Una caricia, ya sea de afecto o llena de sensualidad. Esa que despierta los sentidos, que te pone "piel de gallina" y que te hace desear que ese instante dure para siempre.
- ¿Y, que me dicen de esa sencilla felicidad que te otorga una ducha de agua caliente o cuando fuera hace un frío pelón y llegas a casa y descubres un pequeño universo de calor y de paz o cuando visitas a tus padres y descubres que tu madre empleó sus horas en cocinar tu plato favorito o cuando te despiertas por la mañana y es sábado o domingo y puedes seguir durmiendo o "perreando" hasta la hora que quieras o... tantas cosas sencillas que te producen un indescriptible bienestar?