domingo, 25 de mayo de 2008

ONE PIECE


Hace un tiempo que quedé enganchada a esta serie de Anime japonés. La descubrí por casualidad como siempre suelen ocurrir las cosas buenas (una tarde aburrida conecté con Jetix) y hasta hoy, Luffy y su tripulación, siguen pareciéndome la pandilla más encantadora y más alocada, más original y desmañada de cuantas bandas aparecidas en series de dibujos animados he podido ver a lo largo de mi vida y ya son unas cuantas.

La máxima de Luffy es la persecución de un sueño, quiere ser El Rey de los Piratas, para ello ha de hacerse con el tesoro One Piece que el último Rey de los Piratas ocultó justo antes de morir. Así Luffy se embarca en un barril de ron (este es su barco pirata) y se hace al mar en busca de lo que sabe imprescindible: Unos compañeros que tengan sueños igual de inalcanzables y la misma obcecada obtinación y determinación para lograr lo imposible. Así va navegando (durmiendo la siesta dentro de su barril) y buscando su tripulación. Va encontrando a Zoro Rorona, quien sueña con ser el mejor espadachín del mundo. Encuentra a Nami, quien sueña con ser la mejor navegante del mundo. Encuentra a Shanji, quien sueña con ser el mejor cocinero del mundo. Encuentra a Usopp (aquí conocido como Usuf), que es el tirador del barco y el más maravilloso embustero de la historia, también es quien consigue el barco en el que transcurrirá la historia "El Alma de Merry". Encuentra a Chopper, que es un renito muy simpàtico que se convertirá en el médico del barco y que ansía ver el mundo entero sin que todos lo tomen por un bicho raro. Encuentra a Nico Robin, quien es arqueóloga, muy inteligente y reflexiva y quien ansía encontrar "La Verdadera Historia" que se encuentra oculta en unos bloques de piedra llamados Phonegryfs..... Sé que hay más personajes pero aún no he tenido el placer de conocerlos... espero que pronto vuelvan a emitir más capítulos en España para contaros quien más se une al sueño de Luffy. Los amigos extraordinarios que le ayudarán a ver su sueño hecho realidad y que, al conseguirlo, cumplirán los suyos propios, luchando hombro con hombro por lo que consideran justo.

Viendo esta serie por primera vez, me pregunté ¿que es un hombre sin sus sueños? puede que no haya logrado conseguir cumplir la mayoría de los sueños que tuve de niña pero admito que soñar es una de las cosas que me hacen volar, soñar cosas imposibles o simplemente un futuro mejor, soñar nos mantiene vivos, la esperanza de ver un día nuestros sueños cumplidos. Nunca dejaré de soñar.

martes, 13 de mayo de 2008

Lo que puedo soportar y lo que apenas sobrellevo.

Esto de crear un blog es casi un viaje al interior de uno mismo, de ese mini-yo, de ese duende que habita plácidamente en mi interior y que finalmente es quien determina cuales son las cosas que me alteran.

Mi duende, en general, tiene buen carácter, más por cobardía o por vagancia, creo yo, que por cualquier otra cosa. Siempre ha sido así desde que tengo uso de razón, así que, en general es capaz de tolerar casi cualquier cosa sin demasiadas dificultades, comprende bastante bien las debilidades humanas quizá porque no hay nadie más humano y procura no alzar a nadie en un altar, solo por lo injusto que resulta tener que bajarlo.

Mi duende vive tranquilo y feliz, en su particular salón con televisión en color y consola de videojuegos, rodeado de abrazos y risas y procura no meterse con nadie, incluso aunque a veces se da cuenta que intentan provocarle, admito que a veces resulta insoportable por su aparente indiferencia, que no es tal, sino barrera.

Solo una cosa altera a mi duende y son los gritos. Los gritos de discusiones y peleas, eso le pone nervioso e irremediablemente hace que se siente en el rincón más oscuro del salón donde no puedan alcanzarle. Se queda callado y asustado y nada consigue sacarle de su ostracismo y cuando por fin vuelve a sacar la cabeza .... tarda mucho en volver a ser el mismo duende, tranquilo y feliz, tanto, que a veces he temido que no volviera jamás. Afortunadamente, siempre me las he apañado, porque en el fondo me he acostumbrado a vivir con el y por lo fácil que resulta compartir tu interior con alguien que es de sobra conocido.